Consiste en mover la cámara siguiendo al sujeto (como, por ejemplo, un coche de carreras en la pista). Cuando se pulse el disparador, se enfocará el coche, pero el fondo aparecerá movido. Aunque la velocidad no sea elevada (por ejemplo, al tomar una curva), se tendrá la impresión de que el coche va a toda velocidad.
La toma panorámica se consigue con mayor facilidad en las situaciones con poca luz, dado que el obturador está abierto durante más tiempo y el fondo aparece más desenfocado. Si la cámara se puede configurar manualmente, puedes ajustar la velocidad del obturador para que el desenfoque del fondo sea más pronunciado. La configuración dependerá de la velocidad del sujeto y de la distancia a la que se encuentre, pero, por norma general, una velocidad de entre 1/15 y 1/45 segundos es correcta para la toma panorámica. También puedes experimentar con la configuración de la apertura para controlar la cantidad de luz que entra en la fotografía.
martes, 7 de octubre de 2008
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